
Los refrescos son un alimento básico en las barbacoas, las noches de cine y las fiestas con pizza. Sabe muy bien, te da un subidón de efervescencia e incluso puede calmarte el estómago. Sin embargo, los refrescos y otras bebidas azucaradas no suelen ser lo mejor para los dientes. Lablaremos de lo que los refrescos hacen a nuestros dientes y de algunas alternativas más sanas para proteger tus blancos perlados.
Cómo afectan los refrescos a nuestros dientes
Los refrescos están cargados de azúcar y ácidos que se adhieren a los dientes y colaboran con las bacterias de la boca para formar más ácido. Los ácidos erosionan el esmalte dental, debilitándolo. Los refrescos también dañan la dentina (la capa que hay debajo del esmalte) lo suficiente como para acabar provocando caries.
Alternativas a los refrescos respetuosas con los dientes
No es demasiado tarde para cambiar tus hábitos de consumo de refrescos. Hay muchas alternativas saludables que son mejores para nuestros dientes. Prueba a cambiar los refrescos por algo mejor.
- El agua es excelente para todo el cuerpo, y elimina los residuos sin dañar los dientes.
- El té sin azúcar es sabroso, pero carece del fuerte contenido de azúcar y ácido de los refrescos.
- El agua con gas sin gas es una alternativa efervescente para quienes adoran esa sensación.
- El zumo diluido proporciona un poco de sabor y dulzor sin el exceso de azúcar y ácido.
Cómo proteger nuestros dientes
Lo entendemos, a algunas personas les encanta el sabor y la sensación de un refresco helado. Si no puedes dejar los refrescos, prueba estos consejos para limitar el daño a tus dientes.
- No bebas más de un refresco al día.
- Si decides beber refrescos, bébelos rápido en lugar de tomarlos durante un periodo de tiempo. Beber más deprisa da a los azúcares menos tiempo para dañar tus dientes.
- Intenta utilizar una pajita para reducir al mínimo los efectos perjudiciales.
- Enjuágate la boca con agua cuando termines para eliminar parte de los azúcares y ácidos.
- Espera a cepillarte los dientes después de beber un refresco. Esperar de 30 a 60 minutos es mejor para tus dientes.
- Acude a tu dentista para que te haga limpiezas periódicas.
Prescindir por completo de los refrescos es la mejor manera de mantener unos dientes sanos, pero puede que no sea algo que estés dispuesto a hacer. Sin embargo, seguir el ritmo de las limpiezas dentales periódicas permite a tu equipo dental limpiar a fondo tus dientes e identificar precozmente las zonas problemáticas.
Si te preocupan los efectos de los refrescos en tus dientes reserva una cita para una limpieza dental profesional en la clínica Jefferson Dental & Orthodontics más cercana.