Más de 29 millones de adultos en EEUU sufren diabetes. Un 13% de Latinos sufre de la diabetes, de ellos la diabetes afecta a la población mexicana y Puerto Riqueña más frecuentemente.
Además de un espectro de condiciones médicas predispuestas, los diabéticos son dos veces más propensos a desarrollar enfermedades de las encías, y tienen un alto riesgo de desarrollar caries dentales y de perder los dientes.

Como la diabetes influye en la salud bucal
Los dos factores que impactan la salud bucal de los diabéticos son: el nivel de glucosa en sangre y la habilidad reducida de combatir infecciones.
La diabetes descontrolada resulta en altos niveles de glucosa en la saliva. La bacteria que causa la caries prospera de los altos niveles de azúcar en la boca, y produce ácido que destruye el esmalte dental.
La habilidad reducida de controlar la infección combinada con altos niveles de inflamación en el cuerpo afecta a las tejidas suaves de la boca, incluyendo las encías. Por consiguiente, los diabéticos que carecen de control de su glucosa en sangre desarrollan una enfermedad periodontal más frecuente o más grave, y pierden más dientes.
La diabetes también contribuye a las infecciones mitóticas en la boca. El tordo, candidiasis, se aparece más frecuentemente para los pacientes con diabetes, causando legiones bucales, úlceras, una lengua que se siente hinchada o quemada, y dolor de la boca. La condición está compuesta por factores adicionales como el fumar cigarros, alto nivel de glucosa en sangre y el frecuente consumo de antibióticos.
Cómo prevenir los problemas dentales asociados con la diabetes
Pon atención a las señales de enfermedad de las encías que incluyen: encías rojas, hinchadas o dolorosas; encías que sangran; encías retrasadas; persistente mal alimento; pus entre las dientes y las encías; cambios en como los dientes encajan; cambios en como las dentaduras parciales quedan.
- Pon atención a las señales de enfermedad de las encías que incluyen: encías rojas, hinchadas o dolorosas; encías que sangran; encías retrasadas; persistente mal alimento; pus entre las dientes y las encías; cambios en como los dientes encajan; cambios en como las dentaduras parciales quedan.
- Mantén tu rutina de salud bucal, incluyendo cepillar los dientes, usar el hilo dental y usar una enjuaga de la boca dos veces al día.
- Visita a tu dentista cada seis meses para un examen, rayos-x y limpieza profesional, o haz tu visita inmediatamente si desarrollas los síntomas de enfermedad de las encías. Es un tiempo importante para prevenir problemas, y también para hablar con tu dentista sobre cómo controlar los efectos de la diabetes.
- Observa y controla tu nivel de glucosa en sangre. Mantener la glucosa en sangre ayuda a regular el azúcar en la boca, reduciendo así el riesgo de desarrollar caries y enfermedades de las encías.
- Hidrata. La saliva es muy importante para enjuagar los dientes de bacterias. La diabetes puede dañar las funciones salivales de la boca, promoviendo de crecimiento descontrolado de bacterias bucales por un tiempo extendido.
En conclusión, una salud bucal mal atendida está conectada a numerosas enfermedades fatales como enfermedad cardiaca, ataque de apoplejía y enfermedad renal. La salud bucal buena es integral para mantener una salud buena. Tu dentista puede ser tu línea de vida en la identificación y el control de enfermedades fatales, antes de que pierdas tiempo.