Durante siglos, las culturas azteca y maya se hicieron piercings en la lengua. Hoy en día, hasta el 16% de la población occidental tiene un piercing en la lengua. Experimentar con nuevos looks es habitual, pero, como con cualquier modificación corporal, es importante estar informado sobre los cuidados adecuados, la limpieza y los riesgos asociados.
Consideraciones
Elige una tienda acreditada y un perforador que utilice un equipo debidamente esterilizado, así como prácticas higiénicas rigurosas en su estudio. Un equipo mal esterilizado puede propagar enfermedades como el VIH y la hepatitis, además de causar infecciones bucales. Tomar las precauciones higiénicas adecuadas puede minimizar el riesgo de infección. Un piercing en la lengua debería curarse en unas dos semanas con un régimen de limpieza adecuado.
Los riesgos de los piercings en la lengua
Algunos profesionales afirman que el riesgo de hacerse un piercing en la lengua es comparable al de los piercings en las orejas. Muchas personas con piercings en la lengua no experimentan nunca ninguna complicación; sin embargo, otras se enfrentan a complicaciones más graves.
Los problemas habituales de un piercing oral pueden ser sangrado excesivo, infección leve, hinchazón y lesiones en los tejidos blandos y los dientes. Existe el riesgo de que se astillen o agrieten los dientes al morder accidentalmente el piercing, y ciertos tipos de restauraciones, como las costosas fundas o coronas de porcelana, corren mayor riesgo de dañarse. Muchos adultos también pueden experimentar un impedimento temporal del habla mientras aprenden a articular con el nuevo aparato.
Varios estudios también han sugerido que es más probable que tus encías se retraigan si tienes un piercing en la lengua. Esto es especialmente cierto en la parte interior y frontal de la boca, donde el piercing empuja repetidamente contra los dientes.
Aunque es poco frecuente, dado que tu boca está llena de bacterias, si no te mantienes al día con un piercing nuevo podrías sufrir una intoxicación sanguínea o un síndrome de shock tóxico mortal. Otras cosas que hay que tener en cuenta son los clavos sueltos, que pueden tragarse o inhalarse, la hinchazón grave que puede bloquear las vías respiratorias, las reacciones alérgicas al metal o las lesiones nerviosas irreversibles.

Cuidado adecuado de tu piercing lingual
Mantén una rutina de cuidado bucal especialmente rigurosa para minimizar al máximo las bacterias en la boca. Cepillarse los dientes para evitar la inflamación de la lengua y enjuagarse con un colutorio a base de alcohol varias veces al día, sobre todo después de las comidas, puede ayudar a alejar las bacterias que pueden provocar infecciones. Habla con tu médico sobre la mejor rutina de cuidados para ti, así como sobre cualquier posible infección.
En general, la autoexpresión mediante modificaciones corporales nunca está mal, siempre que tomes decisiones informadas para mantenerte seguro y sano.