La verdad sobre chuparse el dedo y la salud bucodental


Un vistazo al artículo

  • Chuparse el chupete, el pulgar o el dedo es una forma de que los niños se tranquilicen, pero puede causarles algunos problemas con los dientes.
  • Los niños que se chupan el dedo de forma agresiva y los que siguen chupándoselo después de que les hayan salido los dientes permanentes pueden acabar teniendo problemas que van desde la desalineación hasta cambios en el paladar.
  • Por lo general, los niños dejan de chuparse el dedo por sí solos, pero es posible que necesiten algo de ayuda por tu parte a modo de estímulo y refuerzo positivo.
  • Si no tienes suerte consiguiendo que tu hijo deje de chuparse el dedo, sé creativo o pide ayuda a tu dentista.

Chuparse el dedo suele ser un reflejo de los bebés y niños pequeños. El pulgar, el dedo o el chupete proporcionan un método de autocalmación y ayudan al niño pequeño a enfrentarse al malestar o a experiencias nuevas e incómodas. En resumen, es una parte normal del desarrollo. Aun así, muchos padres se preguntan si son ciertos los viejos mitos sobre los efectos de chuparse el dedo.

Cómo puede afectar a los dientes de tu hijo chuparse el dedo

Si tu hijo está enganchado a chuparse el dedo o a un chupete, puede que te preocupen los dientes de succión del pulgar o del chupete. Chuparse el dedo podría afectar a la alineación de los dientes de leche si tu hijo es más agresivo al respecto. Si tu hijo sigue chupándose el dedo después de que le hayan salido los dientes permanentes, puede tener problemas de alineación que habrá que corregir más adelante. Chuparse el dedo de forma prolongada y/o agresiva puede alterar el paladar.

¿Cuándo debo preocuparme de que mi hijo se chupe el dedo?

Como padre, no quieres que el hecho de que tu hijo se chupe el dedo se convierta en un problema. ¿Cómo sabes cuándo ha llegado el momento de intervenir? Antes de adoptar una postura para que deje de chuparse el dedo, evalúa la situación. Considera cómo utiliza tu hijo el hábito de chuparse el dedo.

  • ¿Se limita a la hora de acostarse y a las situaciones estresantes o es un hábito de todo el día, todos los días?
  • ¿Qué edad tiene tu hijo?
  • ¿Tiene tu hijo dientes de leche? ¿Tiene algún diente permanente?
  • ¿Tu hijo se apoya el pulgar en la boca o se lo chupa enérgicamente hasta el punto de producir un chasquido?

Cómo hacer que tu hijo deje de chuparse el dedo

Los niños suelen dejar de chuparse el dedo por sí solos entre los dos y los cuatro años, dependiendo de cuándo les empiecen a salir los dientes definitivos. Algunos niños pueden necesitar un poco más de ayuda que otros para dejar de hacerlo. Como padre, puedes tomar algunas medidas para animar a tu hijo a dejar de hacerlo.

  • Para los niños pequeños, el elogio es un motivador más fuerte que la crítica. Cuando notes que tu hijo no se chupa el dedo, reconócelo, porque un poco de refuerzo positivo hace mucho.
  • Chuparse el dedo suele ser un método de autocalmación para los niños. Presta atención al momento en que tu hijo recurre a chuparse el dedo para encontrar la razón que subyace a este comportamiento. Si puedes ofrecerle consuelo ante la ansiedad, quizá consigas que deje de chuparse el dedo de una vez por todas.
  • La presión de los amigos o compañeros de preescolar puede tener un gran impacto a la hora de ayudar a tu hijo a dejar de chuparse el dedo.
  • Sé creativo. Utiliza los personajes favoritos de tu hijo como ejemplo y anímale a parecerse más a ellos dejando de chuparse el dedo.
  • Consulta a tu dentista para que te ayude a animarte y te eduque sobre el efecto de chuparse el dedo en los dientes.
  • Intenta taparle el pulgar o toda la mano durante la noche para disuadirle de chuparse el dedo, pero puede causar más ansiedad a tu hijo.
  • Como último recurso, tu dentista o pediatra puede proporcionarte un aparato bucal para disuadirte de chuparte el dedo. Algunas personas utilizan un medicamento amargo para recubrir el pulgar, pero, de nuevo, esto puede empeorar la situación.

Cuándo llevar a tu hijo al odontopediatra

Chuparse el dedo es una parte normal del desarrollo de los niños pequeños. Como padre, puede ser difícil saber cuándo ha llegado el momento de que tu hijo deje de chuparse el dedo. Si realmente no estás seguro de si se ha convertido o no en un problema, ponte en contacto con tu dentista pediátrico para una revisión.

Los niños deben acudir al dentista por primera vez entre los 6 meses y el año de edad. Si no has llevado a tu hijo al dentista o ha llegado el momento de una revisión y limpieza dental, pide cita en la Clínica Dental Jefferson más cercana.

Fuentes adicionales:

https://www.healthychildren.org/English/ages-stages/baby/crying-colic/Pages/Pacifiers-and-Thumb-Sucking.asp

 

Ir arriba