
A medida que envejecemos, notamos cambios en nuestro aspecto físico nuestra piel se arruga y podemos notar manchas de la edad, nuestro metabolismo puede ralentizarse; podemos notar cambios en nuestro bienestar físico que afectan a nuestros hábitos diarios. Al igual que otros aspectos de la salud, la salud bucodental también cambia a medida que envejecemos.
La caries, las enfermedades de las encías y la pérdida de dientes afectan a millones de personas mayores de 60 años. De hecho, casi el 30% de los mayores de 65 años no tienen dientes. ¡Mantener tus dientes sanos de por vida empieza ahora! Envejecer con salud no consiste sólo en cuidar tu cuerpo; sigue estos 8 sencillos pasos para mantener al día tu salud dental.
1.) Cepíllate los dientes y usa hilo dental dos veces al día para cuidar adecuadamente tus dientes, lengua y encías. Aunque tus dientes «parezcan» limpios, hay bacterias microscópicas en tus dientes y entre ellos. Cepillarse al menos dos veces al día ayuda a eliminar las bacterias y la placa que provocan la acumulación de sarro y caries. Además, el hilo dental es importante no sólo para limpiar entre los dientes, sino también por debajo y alrededor de la línea de las encías.
2.) Controlar la diabetes y otras enfermedades crónicas que pueden influir en la inflamación de la boca. La diabetes no controlada y la enfermedad de las encías van de la mano, ya que la diabetes suele aumentar la inflamación en todo el cuerpo. Los signos claros de advertencia son encías sangrantes, rojas, hinchadas o inflamadas, dolor alrededor de los dientes, retracción del tejido gingival y mal aliento. Si no se controlan, estos síntomas pueden provocar la pérdida de dientes.
3.) Sigue una dieta equilibrada de fruta y verdura, proteínas magras y carbohidratos complejos para mantener la salud de los tejidos y huesos que componen tu boca. Como cualquier parte de tu cuerpo, tu boca necesita una nutrición adecuada para funcionar correctamente. Haz clic aquí para conocer los alimentos saludables para tu boca.
4.) Equilibra el estrés mediante actividades positivas. El estrés puede provocar rechinar los dientes y apretar los dientes. La presión del rechinar de dientes puede adelgazar los dientes y causar una serie de problemas de salud bucodental.
5.) Abstente de hábitos que puedan dañar los dientes, como morderte las uñas o masticar hielo. Las grandes astillas o fracturas pueden producirse por masticar objetos duros o utilizar los dientes para abrir paquetes; masticar hielo u otros objetos también puede provocar microastillas en el esmalte dental y romper los dientes.
6.) Nunca ignores el dolor, la sensibilidad, el sangrado o los cambios en tu salud bucodental. Una de las MAYORES reglas cardinales del cuidado dental es no ignorar las anomalías de tu boca. Habla siempre con tu dentista sobre los cambios que se produzcan dentro o alrededor de tu boca.
7.) Elige las bebidas con inteligencia y evita las excesivamente azucaradas o ácidas, que estropean los dientes. Lo que bebes puede influir mucho en la salud de tus dientes, empezando por las bebidas ácidas o azucaradas que desgastan el esmalte dental. Desconfía también de bebidas como el café y el té, que pueden manchar los dientes.
8.) Acude al dentista cada 6 meses para un examen, radiografías y limpieza dental. Si hace 6 meses o más que no vas al dentista, es hora de concertar una cita.