Protege tu boca del invierno

Los fríos meses de invierno pueden pasar factura a la boca: las bebidas calientes pueden quemar el interior de la boca, las temperaturas más frías pueden dejar los dientes muy sensibles y los delicados labios se agrietan y secan con el frío. Afortunadamente, hay formas de combatir los efectos que los meses de invierno tienen en la boca.

sonrisa de invierno

Quemaduras en la boca

Echar mano de bebidas calientes como el té, el café y el chocolate caliente son una solución rápida para entrar en calor; por desgracia, estas bebidas también pueden quemar el interior de la boca, la lengua, las encías y los labios. Para curar rápidamente una quemadura en la boca, puedes hacer gárgaras con un enjuague tibio de agua salada para reducir el ardor y la hinchazón. Otra solución rápida es beber leche, que recubre la boca y aporta enzimas que alivian y curan la zona.

Dientes sensibles

Comer alimentos fríos cuando hace frío puede provocar una mayor sensibilidad dental. No hay razón para preocuparse por no darse los caprichos que te gustan simplemente por el tiempo que hace. Trata los dientes sensibles cepillándote con pasta dentífrica desensibilizante. Estas pastas dentífricas especialmente formuladas ayudan a combatir la sensibilidad dental.

Labios secos y agrietados

Los labios agrietados son uno de los efectos más comunes del invierno sobre la salud bucal. La hidratación es clave para mantener los labios sanos y humectados. Hay varias formas de ayudar a hidratar y humedecer los labios. Beber agua es la mejor forma de hidratar las células desde dentro hacia fuera. También se recomienda utilizar un bálsamo labial hidratante con FPS para proteger los labios mientras estás fuera. Busca productos con ingredientes cicatrizantes como la caléndula o la vitamina E.

Controlar los efectos del frío en tu salud bucodental durante los meses de invierno puede ser todo un reto. Una boca sana empieza con un buen cuidado dental diario, y acudiendo a tus citas periódicas con el dentista.

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