En los últimos años ha aumentado el interés por los estilos de vida sin gluten. La intolerancia al gluten, a menudo conocida como enfermedad celíaca, es más conocida por causar dolorosos problemas gastrointestinales. Una manifestación menos conocida y peligrosa de la enfermedad tiene lugar en el lugar de ingestión del gluten, en la boca.
Un estudio publicado por la Revista Europea de Medicina Interna reveló que el 85% de los pacientes de enfermedad celíaca presentaban daños marcados en el esmalte o anomalías dentales. Los defectos dentales pueden ser irreversibles si no se tratan, así como causar la pérdida prematura de los dientes.
Sobre la sensibilidad al gluten
El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo y otros cereales relacionados. Numerosos alimentos, cosméticos y productos domésticos contienen gluten. Los efectos adversos para la salud relacionados con la intolerancia al gluten se deben a una profunda sensibilidad, respuesta autoinmune o alergia desencadenada tras el consumo de la proteína.
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Los efectos del gluten en los dientes
Un número abrumador de pacientes con Enfermedad Celíaca padecen una serie de problemas de salud bucodental. La sensibilidad al gluten puede causar hipoplasia del esmalte, deficiencia y erosión del esmalte dental, porque el gluten altera la capacidad del organismo para absorber vitaminas y minerales esenciales, como la vitamina D. El gluten también impide la producción de vitamina K, esencial para la salud ósea. Un estudio realizado por el Centro Médico Universitario Hadassah-Hebrew confirmó el aumento de los niveles de placa y bacterias en la saliva de los niños celíacos, lo que puede atribuirse a tasas más elevadas de caries y enfermedades de las encías.
Los problemas de salud bucodental causados por el gluten pueden incluir
- Aftas o úlceras recurrentes en el interior de la boca
- Producción excesiva de mucosidad
- Encías inflamadas, rojas o irritadas
- Caries excesivas
- Dentición permanente notable (reordenación de los dientes)
- Decoloración blanca, amarilla o marrón de los dientes
- Dientes que parecen translúcidos
- Surcos horizontales profundos y picaduras en los dientes
- Dientes deformes o imperfecciones simétricas
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Prevención y protección: Especialmente para los niños
Es difícil revertir cualquier daño en los dientes causado por el gluten. Aunque la enfermedad celíaca puede empezar a cualquier edad, el daño dental suele ser mayor cuando los dientes permanentes están en proceso de formación. Por eso es tan importante tratar cualquier posible intolerancia al gluten antes de que le salgan los dientes permanentes al niño.
Una rutina regular de cuidado bucal, que incluya cepillarse los dientes y usar hilo dental dos veces al día, puede ayudar a combatir el exceso de bacterias y placa. Mantener una dieta sin gluten también puede aliviar los síntomas de la insensibilidad al gluten.
En última instancia, no todos los pacientes con intolerancia al gluten experimentan problemas digestivos notables, pero pueden padecer uno o más síntomas no relacionados con el tracto gastrointestinal. Las revisiones periódicas en el dentista son una forma importante de detectar enfermedades bucodentales, dos al año. No esperes a que te coloquen una dentadura postiza a una edad temprana para preguntar a tu dentista sobre una posible intolerancia al gluten.