
La conexión boca-cuerpo es fuerte. Muchas enfermedades muestran síntomas en la boca, a menudo antes de que aparezcan otros síntomas en el cuerpo. Mantener la higiene dental al día, así como las visitas rutinarias al dentista, mantiene la boca sana y puede ayudar a detectar posibles complicaciones. Aunque tu dentista no pueda tratar afecciones ajenas a la odontología, puede ser una primera línea de detección de una enfermedad grave.
Diabetes
La diabetes puede manifestarse en la boca de varias maneras. Un signo importante de que un paciente tiene diabetes es que su enfermedad de las encías puede ser difícil de tratar y no responder a los intentos de tratamiento. Los pacientes con diabetes de tipo 1 y 2 son más propensos a desarrollar enfermedad de las encías porque tienen una menor capacidad para combatir las infecciones.
Reflujo ácido (ERGE)
Tu dentista puede echar un primer vistazo a los efectos erosionadores del reflujo ácido, simplemente echando un vistazo a tu boca. El reflujo ácido es una afección en la que el ácido del estómago retrocede hacia el esófago e incluso hacia la boca, debido a un funcionamiento incorrecto del esfínter esofágico. Con el tiempo, el ácido estomacal erosiona los dientes inferiores. Las sustancias con un pH de 5,5 o inferior pueden disolver el esmalte dental; el ácido gástrico puede ser tan bajo como 1,5. Hasta el 36% de los adultos sufren de acidez al menos una vez al mes.
Cardiopatías
La enfermedad de las encías puede aumentar el riesgo de infarto de miocardio e ictus. Una posible relación es la inflamación de las encías, que puede aumentar la inflamación en otras partes del cuerpo. Los pacientes con antecedentes familiares de enfermedad cardiaca deben estar especialmente atentos a la inflamación de las encías. Tratar la inflamación de la boca puede reducir el riesgo de cardiopatía o ictus.
Enfermedad de Crohn + Enfermedades intestinales
Un signo de manifestación de Crohn en la boca son las úlceras granulares dentro de la boca. Estas lesiones pueden ser profundas y se producen con frecuencia en los pliegues de las mejillas y las encías. Otro signo muy revelador es una inflamación de los labios denominada granulomatosis orofacial. Esta afección inflamatoria puede manifestarse en la cara y los labios, con mayor frecuencia en la edad adulta temprana.