¿Quién no recuerda haber tenido un diente que se movía? Lo palpabas con la lengua y tal vez asqueabas a tus hermanos mostrando el enorme agujero que había debajo. ¿Qué te hizo decidir que había llegado el momento de sacarte ese diente?
Mucha gente no se lo piensa dos veces, sobre todo cuando el diente permanente ya está entrando a la fuerza o el diente de leche pende literalmente de un hilo. Lo creas o no, hay formas correctas de hacerlo, circunstancias en las que un dentista debe encargarse de la tarea, y no olvidemos que los adultos no deben arrancarse sus propios dientes.

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¿Debes extraer un diente de leche?
Aunque los dientes de leche suelen caerse solos, sin ayuda (salvo un poco de ayuda de tu lengua o de una manzana). Lo creas o no, existen algunas pautas sobre cuándo dar a un diente de leche un poco de ayuda extra.
Si tu hijo tiene seis años o más y el diente está extremadamente flojo (colgando sólo de un poco de tejido), probablemente esté bien ayudarlo a salir del todo. Sin embargo, hay algunas situaciones en las que es mejor consultar a un dentista.
- El diente apenas está suelto, aunque lleve así un tiempo.
- Tu hijo tiene menos de cinco años, porque unos dientes flojos demasiado pronto podrían ser el resultado de un problema dental subyacente.
- El diente está flojo debido a un accidente.
Cómo extraer un diente de leche
Es importante no sacar un diente antes de tiempo, pero puedes enseñar a tu hijo cómo ayudarle. Cuando notes por primera vez que tu hijo tiene un diente flojo, es buena idea enseñarle algunas cosas básicas para que sepa qué esperar.
- Recuérdale que no se meta las manos en la boca. Las manos sucias pueden dejar bacterias y restos que pueden causar una infección. ¡Qué asco!
- Asegúrate de informar a tu hijo de que puede sangrar un poco cuando le salga el diente, sobre todo si tiene problemas con la sangre.
- No intentes arrancar un diente que no está listo, porque podrías provocar una hemorragia excesiva y afectar a la posición de los dientes permanentes que están saliendo.
Paso 1: Menéalo
Muévelo más de la cuenta. Anima a tu hijo a mover el diente con la lengua. Recuérdale que no presione demasiado, pero que es algo que puede hacer en cualquier momento del día y en cualquier lugar.
#2 Merienda con inteligencia
Cuando el meneo no funcione del todo, prueba a cambiar la hora de la merienda (o de la comida) por algún tentempié crujiente y sano. Las manzanas, el apio y las zanahorias son excelentes opciones para extraer un diente flojo.
#3 Cepíllate y usa hilo dental con frecuencia
Cepillarse los dientes y usar hilo dental más a menudo puede ayudar a aflojar el diente más rápidamente. Sé suave, pero trata de apuntar al diente flojo. Puede que salga solo.
#4 Consulta a tu dentista
Tu dentista es el mejor recurso para extraer un diente flojo. Conoce los mejores métodos para una experiencia indolora y puede aconsejarte (y aconsejar a tu hijo) cuándo no es el momento de extraer un diente.
Resumen
Como norma general, deja que la naturaleza siga su curso con los dientes de leche, pero si tu hijo tiene más de seis años y su diente apenas aguanta, no dudes en echarle una mano. Sólo recuerda que, si no está suelto del todo, tu hijo tiene menos de cinco años o el diente se le ha salido por un accidente, es hora de consultar a un dentista. Anima a tu hijo a que siga cepillándose los dientes y utilizando el hilo dental incluso con su nuevo diente movedizo. Y en caso de duda, confía en tu dentista para una extracción dental indolora y experta.
¿Puedes arrancarte tu propio diente adulto?
Es fácil relacionarlo con los niños que se sacan los dientes de leche, pero ¿qué ocurre cuando eres adulto y tienes que lidiar con dientes permanentes? Hay muchas razones por las que los adultos necesitan extraerse los dientes, como el apiñamiento, las caries, las infecciones, las lesiones y las muelas del juicio.
Aunque puedas hacerlo, arrancarte tú mismo un diente nunca es una buena idea. Podrías causarte daños importantes en la boca y acabar teniendo más problemas que los que te causó el diente.
Tanto si tu diente está roto como si está infectado o simplemente suelto, es fundamental que acudas a un dentista para la extracción. Un diente roto puede dejar fragmentos que dañen aún más las encías, el hueso o los tejidos blandos de la boca. Asimismo, extraer un diente infectado por tu cuenta podría hacer que la infección subyacente se extendiera y te pusiera mucho más enfermo.
Resumen
Aunque sacarse uno mismo un diente pueda parecer una solución DIY, nunca es nunca una buena idea. Confía en nosotros, querrás dejar ese trabajo a los profesionales. Tanto si se trata de un apiñamiento, una caries, una infección o una lesión, tu dentista tiene las habilidades y la experiencia necesarias para asegurarse de que la extracción del diente se haga de forma segura y eficaz. Así que resiste el impulso de tomar cartas en el asunto y deja que tu dentista te guíe hacia una sonrisa más sana y feliz.
Lo esencial sobre los dientes flojos
Es importante consultar a un dentista sobre cualquier diente flojo, sobre todo si hay dolor de por medio. Los dentistas saben cómo tratar los problemas subyacentes y cómo extraer un diente sin dolor para que la experiencia y el resultado sean mejores.
Si tienes problemas con un diente flojo y necesitas que te extraigan un diente, reserva una cita en la consulta de Odontología y Ortodoncia Jefferson más cercana. Podemos ayudarte a encontrar las mejores opciones de tratamiento para obtener el mejor resultado.
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